jueves, 12 de febrero de 2009

La antigua imagen de la Virgen (VIII)



Adjuntamos estas dos últimas fotografías juntas, aún existiendo bastante distancia entre ambas tanto en calidad como en perspectiva, porque son las dos únicas que se conservan de las facciones del rostro de la Virgen desde mayor cercanía.
Mientras en la primera de ellas la Virgen aparece vista levemente desde la izquierda, desde la altura de las riodillas hacia arriba, a excepción de la mano derecha, en la segunda se muestra a la Virgen en un primer plano, de cintura para arriba,y el niño casi completamente. En ambas aparecen la Santísima Virgen con los mismos aditamentos,pero por su mayor calidad, pueden apreciarse con más nitidez en la primera de ellas.
Por la mencionada cercanía, podemos destacar de estas instantáneas, a parte de la extraordinaria belleza de la imagen, a la que hicimos referencia en la anterior entrada, a las joyas que porta la Virgen. Como ya hemos mencionado anteriormente, se trata de un juego de gargantilla y pendientes, que por su estilo y trabajo pueden datarse en el s.XVIII. Ambas piezas están realizadas en oro y varios brillantes, con un exquisito trabajo con motivos minúsculos siguendo un diseño puramente barroco. El colgante central de la gargantilla prende de un collar de pequeñas bolas caladas de oro. Como detalle puede observarse que la Virgen porta en la mano derecha un anillo, suponemos que de las mismas características que los demás aderezos. Como en otras fotografías, el rosario de oro aparece dispuesto de una forma muy personal en la corona,colgando desde la cruz, abriéndose en la rafaga, y reposando la cruz sobre el canasto.
Podemos observar también como la antigua imagen era de tamaño algo menor que la actual, ya que por fortuna estas joyas aún se conservan, y las luce nuestra Amantísima Titular en sus fiestas principales y en su besamano de mayo.

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