jueves 24 de diciembre de 2009

Navidad en Consolación

"Eres la Casa Dorada,
en donde vino a vivir,
Quien nos vino a redimir,
sabiduría encarnada,
pues estás tan endiosada
por tan Santa Encarnación...
Esperamos el Remedio,
Virgen de Consolación"
Qué mejor forma de anunciar la navidad que con aquellas palabras con las que el Venerable Contreras cantaba a la Virgen,y que tantas veces hemos repetido delante de nuestra madre. Ella es en estos días mas que nunca esa Casa dorada de cuyo vientre nacerá Dios hijo, y en nuestro pueblo no nacerá en un pesebre, sino en la ermita en la que su Madre, y la de todos los cartayeros, tiene su casa. Un año más Jesús nace en Consolación, de su vientre y en su ermita.
Que el Niño que hoy nacerá, sea el faro que siga alumbrando a nuestro pueblo desde el regazo de su bendita Madre de Consolación.






















domingo 13 de diciembre de 2009

"Concebida sin la original culpa"

"Inmaculada Princesa, Tú que fuiste concebida sin la original Culpa, para digno hospicio del Todopoderoso..."

Así rezan los verosos de la novena, escritos hace más de doscientos años por el Venerable Contreras. Ya desde finales del siglo XVIII nuestro pueblo proclamaba la pureza y la inmaculada concepción de su Madre de Consolación. Y como cada año por estas fechas, en torno a la festividad de la Inmaculada Concepción de María, la Virgen luce manto celeste, y la ermita es engalanada con los colores inmaculistas.











viernes 6 de noviembre de 2009

Cultos 2009 (VI): La Procesión solemne.

Un año más, como marcan nuestras reglas, y está gravado a fuego en el sentir de nuestro pueblo desde hace siglos, el segundo domingo de Septiembre, "dominica infraoctava del Dulce Nombre de María", tuvo lugar la Fiesta principal de nuestra Hermandad, con la Solemne Función Principal de Instituto, y la gloriosa procesión de la Santísima Virgen a su ermita. Cartaya, un año más, vivio su día grande de fervor Mariano, y se echó a la calle para acompañar a su Bendita Madre de vuelta a su ermita, tras las dos semanas en la Parrouia, en las que recibe el amor de sus hijos.
Amanecía radiante"el día de la Virgen", el domingo de Consolación. Ese día Cartaya despertaba con ambiente de tradición, de típico sentir cartayero, Cartaya se despertaba con aires de fiesta, de día Grande. A las 12 del medio día tuvo lugar la Función Principal, que como es tradicional contó con la presencia de todas las hermandades de la Villa, así como las hermandades hermanas de La Bella y las Angustias, claro símbolo de la unión entre estos tres pueblos costeros en sus grandes devociones. Igualmente presente estuvieron el Excmo. Sr. Alcalde, la corporación municipal y las autoridades locales. Presidió la celebración nuestro Párroco, D. Manuel Domínguez Lepe, e intervino la Coral del Municipio. Desde aquí agradecer su buen hacer y su impagable colaboración, simpre sensible a lo que para nuestro pueblo es la Virgen de Consolación. Con la solemnidad acostumbrada, ejemplo en Cartaya, tuvo lugar la Función, que contó con la participación litúrgica de la junta de gobierno y del grupo de acólitos de la Hermandad.
Ya a las 8 de la tarde, el ambiente festivo era palpable,con un ir y venir de gente que se acercaba a la plaza, o a la misa ante el paso de la Santísima Virgen, y con la llegada de la Banda que venía tocando pasodobles y marchas militares desde la ermita. Una vez terminada la misa, ya pasadas las 9 de la noche aparecía por el dintel de la Parroquia el Cortejo procesional. Abría la Cruz Parroquial con los ciriales, y a continuación el Simpecado con los niños monaguillos. Seguidamente la bandera de la hermandad, las Camaristas con el banderín Concepcionista, el libro de reglas, el estandarte escoltado por la asociación de Amas de Casa, Hermanas de mantilla, la corporación Municipal con el Sr. alcalde al Frente y la presidencia. Antecedían el paso de la Virgen el cuerpo de acólitos,y lo cerraban las innumerables promesas y la banda de Música. Mención especial merece el acompañamiento de Sras. y Srtas. ataviadas con la clásica mantilla, cada año más numeroso, y de alabar esta forma de muchas cartayeras de acompañar a su Bendita Madre.
La Virgen inició el recorrido hacia su ermita arropada por el fervor de su pueblo, atravesando una Plaza Redonda a rebosar, entre un ambiente de júbilo y día de fiesta. El tránsito por la Calle de la Plaza fue como simpre multitudinario, y desde la casa de nuestro hermano Mayor la Virgen recibió una espectacular lluvia de pétalos organizada por los jóvenes de nuestra Hermandad. Siguió la Virgen su recorrido tradicional entre balcones engalanados,y ya en su calle "Santa María", se vivían los momento más familiares y tradicionales, se vivía como los vecinos recibían un año más a la Virgen. Como siempre, la Virgen se vio acompañada en todo momento por la multitud, por tantos y tantos cartayeros y cartayeras que generación tras generación la han tenido como su faro y guia. Momentos mágicos en la entrada por la verja de la ermita de vuelta a su pueblo, y la subida de la cuesta, a los sones de Rocío y Pasan los Campanilleros. Una vez en la puerta de la ermita, en la plazoletilla, el paso se detuvo para que tuviese lugar una de las tradiciones más antiguas y arraigadas de Cartaya, como es la "puja de maniguetas". Fueron un año más, pujadas las 14 maniguetas del paso para llevar a la Virgen desde la puerta al interior de su ermita.
Una jornada sin igual la que, otro año más, vivió Cartaya el segundo domingo de septiembre. Un día, y especialmente, una noche, cargada de sentimientos, de fervor, de tradiciones y recuerdos, para un pueblo que desde tiempo inmemorial ve en la Santísima Virgen de Consolación su faro y guía, el consuelo de sus penas y la causa de sus alegrías, un pueblo que la arropa como a su Bendita Madre, y que la ensalza como su Reina y Señora, un pueblo que la tiene como su protectora desde tiempo inmemorial, y la lleva en su ser como un de sus símbolos principales. Un año más, Cartaya y Consolación, se fundieron en uno.















































































miércoles 4 de noviembre de 2009

Cultos 2009 (V): El besamano

Como es tradicional, el último día de novena tuvo lugar el besamano de la Santísima Virgen . Nuestra Amantísima titular había sido traslada al paso en la mañana de ese mismo día, y por la tarde apareció sobre él aun lado del presbiterio, ya con el manto de salida. Para ese último día de novena, se dispuso un plan de altar sobre las maniguetas del paso, con cera, jarras con claveles blancos y la reliquia del Venerable Padre Contreras. El acto no es en realidad un besamano propiamente dicho, como el de Mayo, sino un "besamedalla", algo tradicional en nuestra hermandad y estrechamente relacionado al culto a la "medalla milagrosa", cuyo anagrama aparece detrás de nuestra medalla. De la mano de Virgen parten dos lazos rosa en cuyos extremos se situan medallas con su imagen,y se dan a besar a los fieles. Tienen ese honor una de las camaristas de la Virgen y una representante de la asociacion de Amas de Casa, estrechamente vinculadas a la hermandad y medallas de plata de la misma.
Una iglesia a rebosar por el último día de novena, se agolpó después a los piés de nuestra Bendita Madre de Consolación para besarla. Ya solo quedaban horas para que la Madre de los Cartayeros volviera a encontrase con sus hijos por las calles de su pueblo de Cartaya.


















jueves 15 de octubre de 2009

Cultos 2009 (IV): El Rosario

El Viernes de novena, penúltimo día de ésta, tuvo lugar de nuevo este año el Rosario. Ya el año pasado, se traslado éste acto piadoso de la mañana del Sábado, a la noche del viernes, pasando ahora a abrir la jornada de la víspera del dia de la Virgen. El Rosario salió de la Parroquia a las once de la noche para, tras recorrer las calles de la Plaza, Lepe, del Campo, San Pedro, Castillo, Otero, Pescadores, Nueva y Plaza Redonda, entrar en la parroquia pasadas las doce de la noche. El Simpecado fue acompañado por gran cantidad de hermanas, dado el tradicional caracter de Rosario de mujeres, que se agrupaban en dos largas filas. Mención especial merece esta alta participación, llegando a ocupar el cortejo calles enteras como la calle Castillo, ampliada cada año y convirtiñendose en el más numeroso de los rosarios públicos que en nuestro pueblo se celebran. Los misterios fueron cantados por el Coro de Campanilleros de la Asociación de Mayores "Juan Pérez Pastor",y el rezo de las letanías tuvo lugar en la Plaza Redonda. Una vez entró el cortejo, el coro cantó una plegaria a la virgen miestras entraba el Simpecado, terminando el acto con el canto del himno de la Virgen.












martes 13 de octubre de 2009

Cultos 2009 (III): La novena

La Solemne, fervorosa y dos veces centenaria novena que el pueblo de Cartaya rinde a su Bendita Madre tuvo lugar este año entre los días 4 y 12 de Septiembre. Durante todos los día la iglesia estuvo como de costumbre repleta de fieles, como ningun día del año, muestra del papel principal de la Virgen entre las devociones de Cartaya.

Participaron en la novena todas las hermandades de la localidad, tanto las de penitencia como las del Gloria, así como la de San isidro y el Rocio, ésta última de enhorabuena pues en la jornada del primer día de novena el párroco les comunicó su erección canónica como hermandad. Igualmente participaron la Asociación de Amas de Casa, tan vinculadas a nuestra Hermandad, así como los grupos de catequistas, las comunidades neocatecumenales y los matrimonios de Nuestra Señora. En definitiva, todo el pueblo de Cartaya se postró de una u otra manera ante su Reina y Señora, que escuchó como protectora de este pueblo las súplicas de sus hijos.

El predicador durante la Novena fue D.Carlos Javier Rodriguez Parra, Párroco de los Dolores de Isla Cristina,y elorden de cultos fue el siguiente: Rezo del Santo Rosario, Santa Misa, Ejercicio de la novena con sus gozos del s. XVIII, y Canto del Himno de la Santísima Virgen.

Igualmente durante la novena se celebraron otros cultos como el Rosario público y la imposición de medallas el Viernes 11, el besamano de la Virgen y la Exposición del Santísimo el ultimo día de novena. Mencion especial merece el acto de la imposición de medallas a los hermanos, tanto nuevos, como aquellos a los que no les habia sido impuesta, acto éste del que nuestra Hermandad fue pionera en nuestro pueblo, y que cada año está más consolidado y durante el que se viven momentos muy emotivos al recibir la medalla niños pequeños con sus padres y abuelos.

El Altar fue montado por el equipo de priostía con la inestimable colaboración de los jóvenes de la Hermandad, y siguió la línea clásica, cuidada y solemne que acostumbra nuestra hermandad.En la primera puesta de flores se exornó con margaritas plumosas blancas, miestras que en la segunda se optó por el tradicional clavel rosa. Como tradicionalmente, las velas fueron donadas por hermanos y devotos, y sus nombres aparecen escritos en ellas. Igualmente, como desde los últimos años, el altar se dispuso en la nave del evangelio, delante del altar de San José, a la espera de que algún año el párroco vuelva a dar permiso para su colocación en el altar mayor como siempre fue tradicional y como merece la Madre de los cartayeros.



















Cultos 2009 (II): La bajada

Un año más, como cada último domingo de agosto, Cartaya se echó a la calle para arropar a su Madre y llevarla al corazón de su pueblo. Ayí, en la Parroquia, Cartaya le rendiría pleitesía y le daría las gracias por "favorecer a esta Villa en las mayores tribulaciones"aclamándola como su Reina y Protectora. Nuestro pueblo se volcó con la mayor de sus devociones, y la acompañó en todo momento, llevandola entre la multitud desde su ermita hasta la puerta de la parroquia. Si la misa previa a la salida en la ermita estuvo concurridísma, y los aledaños de la ermita repletos durante la salida, conforme la Virgen iba adentrándose en el pueblo la gente que la acompañaba iba aumentando por segundos, convirtiéndose la calle de la plaza y la plaza Redonda en un hervidero de persons.

No faltaron pétalos ni vivas, pues como desde hace siglos, Cartaya demostró la gran devoción que siente por la Santísima Virgen de Consolación, faro y guía de nuestro pueblo, y esencia del sentir cartayero. La Virgen bajó acompañada por el rezo del Santo Rosario, así como el Himno en varios puntos del recorrido, y su paso, que estrenaba el dorado de la peana y los candelabros, iba exornado por claveles rosa y gladiolos blancos, colores consolacionistas.