viernes, 13 de febrero de 2009

El paso de 1926





El paso realizado en 1850 fue sustituido en 1926, probablemente por el deterioro del anterior, acompañado de los cambios de gustos y del auge devocional de aquellos años. Este nuevo paso fue realizado en Sevilla por el tallista D.Francisco Ruiz Rodríguez "Currito el dorador", por un valor de 4.55o ptas. que fueron abonadas por la hermandad mediante las limosnas recaudadas entre los asociados.

El nuevo paso rompía totalmente con las líneas del anterior, y se constituía por aquellas fechas como un paso novedoso en el panorama de la villa, al seguir las líneas tradicionales de los pasos de gloria sevillanos.

En las fotografías que adjuntamos, puede observarse como el paso, de madera dorada, poseía estructura cuadrada con canastilla tallada de perfiles rectos, y una muy desarrollada peana. Ésta constaba de un gran jarrón central y cuatro tornapuntas o "eses" en las esquinas. La canastilla se decoraba con pequeñas cartelas que representaban aparentemente imágenes de la Virgen con distintas advocaciones populares. Completaban el paso cuatro candelabros de tres brazos con guardabrisas, de madera tallada, y seis jarras para flores también de madera dorada.

Del análisis de las fotografías conservardas, podemos observar como ya la Virgen ha dejado de ser vestida, muy posiblemente desde 1934 en que fuera restaurada, por lo que no podemos concretar si durante el intervalo desde 1926 a dicho año la Virgen procesionó en estas nuevas andas sobrevestida. Igualmente en dichas instantáneas porta la Virgen el manto que estrenó el mismo año 1926. A diferencia de en fotografías de la Virgen en el paso anterior, e incluso coetáneas a las mismas pero en las que aparece la Virgen solamente, no aparece el sillón blanco y dorado que se realizó en 1850, sino una jamuga de líneas isabelinas completamente dorado. Igualmente se ha acoplado a los pies de la imagen un cojín de madera tallada. Muy posiblemente tanto el nuevo sillón como el cojín fuesen realizdos en fechas cercanas al estreno del paso,y por el mismo autor. Por ello, podemos varajar la hipótesis de que el antigua lo usara la Virgen a diario, mientras que para la salida procesional usase el nuevo.

Es muy interesante también la forma en que lleva puesto el manto la Santísima Virgen, pues es totalmente diferente a la actual. El manto, de dimensiones bastante mayores que los que hasta el momento había venido usando la imagen, y que eran cruzdos sobre sus piernas, ahora partía en forma de capa desde sus hombros, y la Virgen se sentaba sobre él. La larga cola, en vez de rmetida entre las patas de la jamuga para caer por detrás, ya que posiblemnet esta opción fuese complicada al estra bordado, caía de forma natural sobre el lado derecho de la peana. Por ello, tenía hasta su restauración el manto un orificio a la altura en que la Virgen era sujetada al sillón. Esta forma de portar el manto, realmente más lógica y natural que la actual, fue sustituida con la realización de nuestra actual Amantísima Titular, pues desde entonces, y tras dos años sin portarlo porque no se encontraba forma de colocárselo, se le abrieron dos costuras en la espalda, para ser colocado desde la parte trasera, extendiéndose hasta la canastilla del paso.

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