viernes, 31 de mayo de 2013

NUESTROS HERMANOS DE CARRIÓN CELEBRAN EL CORPUS CHRISTI


La Festividad del Corpues Christi es sin duda la Fiesta Grande del pueblo de Carrión de los Céspedes, con el que nos unen estrechos lazos por venerar ambas localidades, como su emblema y baluarte, a María bajo la advocación de Consolación.

Desde tiempo inmemorial la Santísima Virgen de Consolación, Patrona de la Villa, es trasladada desde su Ermita a la Parroquia de San Martín de Tours para acompañar al Santísimo en la procesión eucarística por las calles de Carrión en la mañana del jueves del Corpus Christi. 

Desde que nuestras corporaciones quedaran hermanadas hace ya casi una década, hemos asistido a Carrión la noche del viernes, para acompañar a nuestros hermanos en el traslado de la Santísima Virgen en procesión de vuelta a su Ermita. Este año, no podremos acompañarlos por coincidir con la Festividad de la Visitación, en que nuestra Hermandad celebra la clausura del Mes de María con la exposición del Santísimo y la posterior Eucaristía, este año dedicada especialmente a la memoria de el recordado sacerdote D. Juan Vázquez López. No obstante, los tendremos presentes en nuestras intenciones, correspondiendo a su invitación acudiendo gustosamente a los cultos que este año celebrarán en Carrión para conmemorar el cincuenta aniversario del nombramiento de Alcaldesa Perpertua de la Virgen de Consolación.

Desde aquí, os deseamos unas felices fiestas del Corpus Christi, hermanos carrioneros.


Representación de nuestra Hermandad el pasado año en Carrión.



FESTIVIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO

Nuestra Hermandad participará corporativamente en los cultos que la Hermandad Sacramental celebra en la Festividad del Corpus Christi


El próximo domingo, Festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, nuestra Hermandad participará de forma corporativa, como marcan nuestras Reglas, en la Solemne Función y en la posterior Procesión con el Santísimo Sacramento por las calles de nuestro pueblo, y que como es tradicional, organizan nuestra Parroquia y la Hermandad Sacramental del Santo Entierro, el Domingo del Corpus Christi.

Desde aqui, rogamos a todos nuestros hermanos que acompañen el próximo domingo al Señor por la calles de nuestro pueblo, dando público testimonio de nuestra Fe, y contribuyendo a dar la mayor solemnidad al más importante de cuantos cultos externos celebra nuestra Parroquia y por ende nuestro pueblo.

miércoles, 29 de mayo de 2013

MISA DE CLAUSURA DEL MES DE MARÍA

En la Festividad de la Visitación de la Bienaventurada Siempre Virgen María, será aplicada por el eterno descanso de N.H. el Rvdo. Padre D. Juan Vázquez López


El próximo viernes día 31 la Hermandad celebrará la tradicional Misa de clausura del mes de María, en la Festividad de la Visitación, fiesta Principal de la Corte de María, corporación en torno a la cual surgió  en 1926 nuestra Hermandad tal como hoy la conocemos.

Como cada año, con esta Eucaristía se pondrá fin a los cultos que durante todo el mes hemos dedicado en honor a Nuestra Amantísima Titular, que comenzaron el día uno y que diariamente han tenido lugar con la dedicación del Mes de María cada mañana. 

El culto comenzará a las 20:30 horas con la Exposición Mayor del Santísimo Sacramento, Bendición y Reserva, finalizando como es tradición los cultos del mes de las flores con el culto solemne en honor a Jesús Sacramentado. A continuación, a las 21:00 horas, tendrá lugar la Eucaristía para finalizar con el tradicional canto del himno a la Santísima Virgen. Ocurpará la Sagrada nuestro párroco D. Manuel Domínguez Lepe.


El padre Juan ante la Stma. Virgen en su primera Misa.

Las intenciones de la Eucaristía serán aplicadas por el eterno descanso del alma de N.H.D. Juan Vázquez López, sacerdote hijo de nuestro pueblo, ferviente devoto de la Santísima Virgen y benefactor de esta Hermandad. El padre Juan, tan querido por todos los que lo conocieron, celebró su primera misa ante la Santísima Virgen, que para la ocasión fue traslada a la Parroquia y desde el Altar Mayor presidió la celebración. Desde entonces, siempre acompañó a D. Juan, que la llevó por bandera como su Madre, como  la devoción de su pueblo, el emblema y el orgullo de Cartaya. Ante la Santísima Virgen, esta vez en la Ermita, celebró sus bodas de oro sacerdotales. Con humildad y anónimanente contribuyó siempre a engrandecer el patrimonio de la Hermandad y de la Ermita, legando a ésta sus ornamentos personales: la casulla y el cáliz de su ordenación. 

Por todo ello, la Hermandad, siempre agradecida, dedicará a su memoria la Eucaristía del próximo viernes, poniendo ante la Santísima Virgen nuestras oraciones por el alma del Padre Juan, que ya descansa junto a su Virgen de Consolación en la Ermita del Cielo, la Gloria Eterna para el cartayero.

DESCANSE EN PAZ.




miércoles, 15 de mayo de 2013

SAN ISIDRO, 50 AÑOS DE ROMERÍA


Este año se cumplen cincuenta desde que por primera vez nuestro pueblo celebrara la Romería en honor a San Isidro, Patrón de los agricultores, allá por mayo de 1963. Por ello, la Hermandad de San Isidro, que cumple el primer aniversario de su erección canónica, ha programado una serie de actos extraordinarios. 

Así, tras el traslado el pasado domingo de la imagen de San Isidro desde su Ermita hasta la Casa de Hermandad, hoy partirá a las 19:30 horas hacia la Parroquia de San Pedro en procesión extraordinaria, donde tendrán lugar  lugar los tradicionales cultos en su honor. De forma extraordinaria, el triduo se adelantará, comenzando mañana jueves y finalizando el sábado. A partir de entonces, los actos de la Romería se desarrollarán como de costumbre: el jueves tendrá lugar la ofrenda de flores, partiendo el camino hacia la Romería el viernes, y celebrándose el domingo por la Mañana la Misa en la Pradera.

Un año más, como no podía ser de otra forma, nuestra Hermandad acompañará a la querida Hermandad de San Isidro en los actos y cultos que celebrarán en el año del cincuenta aniversario de su Romería. Así, el viernes participaremos en el triduo en su honor, junto a nuestros hermanos del Rocío, y el domingo, un año más, asistiremos corporativamente a la Misa Romera en la Pradera, junto a las demás hermandades de nuestro pueblo y de los pueblos vecinos. 

Por todo ello, desde nuestra Hermandad queremos transmitir nuestra más sincera felicitación a la Hermandad de San Isidro en este año tan especial para nuestro pueblo, que celebra los primeros cincuenta años de la Romería de San Isidro. 

A todos los cartayeros, feliz Romería de San Isidro.

LA HERMANDAD DEL ROCÍO INICIÓ SU CAMINO

En la tarde de ayer nuestros queridos hermanos de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío iniciaron su peregrinar hacia la aldea de El Rocío junto a su madrina, la Hermandad de Ayamonte.

Como hicíeramos desde que nuestras corporaciones quedaran hermanadas como símbolo de unión y estrecha colaboración, una representación de nuestra Junta de Gobierno acompañó a la Hermandad rociera de nuestro pueblo desde el monumento a la Virgen del Rocío situado en "La Parada"  hasta  llegar a "La Pila". 

Desde aquí, deseamos a la Hermandad y a todos los rocieros de nuestro pueblo que la acompañan que tengan un feliz y satisfactorio camino, pleno de convivencia ente hermanos y de encuentro con María, Rocío del Cielo y Consoladora de los Afligidos. Que nuestra Madre Bendita de Consolación os guíe y acompañe en vuestro camino, velando por que transcurra sin incidencias como Protectora de sus hijos de Cartaya.


¡Viva la Virgen del Rocío!
¡Viva la Virgen de Consolación!
¡Viva la Hermandad de Cartaya!

lunes, 13 de mayo de 2013

CARTAYA Y LEPE UNIDOS EN SUS DEVOCIONES MARIANAS

Nuestra Hermandad acudió a venerar a la Santísima Virgen Bella en su Romería

El pasado viernes una representación de nuestra Hermandad, encabezada por nuestro Hermano Mayor y varios miembros de la Junta de Gobierno, respondió a la invitación que cada año nuestros hermanos leperos de la Hermandad de Nuestra Señora de la Bella nos hacen, invitándonos a la tradicional ofrenda de flores del  pueblo de Lepe a su Patrona. 

Junto al Simpecado de Nuestra Amantísima Titular, como emblema mariano de nuestro pueblo, presentamos ante la Santísima Virgen Bella nuestra ofrenda en forma de alimentos, como símbolo de compromiso con los más necesitados. Ante la Virgen, entre vivas y oraciones, pusimos de manifiesto la estrecha y fraternal unión entre nuestros pueblos, que veneran a María bajo las hermosas advocaciones de Bella y Consolación.

De igual modo, tuvimos presentes a nuestros hermanos leperos en nuestras oraciones ante la Santísima Virgen de Consolación durante su besamano, que este año ha coincidido con la jornada en que la Virgen Bella parte de Lepe hacia El Terrón para celebrar su Romería, pidiéndole a la Virgen por una romería plena de espíritu cristiano y encuentro con María. Como testimonio de ello, Nuestra Madre de Consolación lució la medalla de oro de la Hermandad de la Bella, ofrecida como símbolo de unión entre nuestros pueblos en sus devociones marianas.


¡Viva la Virgen de la Bella!
¡Viva la Virgen de Consolación!
¡Viva Cartaya¡ y ¡Viva Lepe!

jueves, 9 de mayo de 2013

EL SANTO PADRE Y LAS HERMANDADES


Homilía de Su Santidad Francisco en la Misa con motivo de la Jornada Mundial de las Cofradías y Piedad Popular.

Plaza de San Pedro

VI Domingo de Pascua, 5 de mayo de 2013 

Queridos hermanos y hermanas, habéis tenido valor para venir con esta lluvia… El Señor os lo pague. 

En el camino del Año de la Fe, me alegra celebrar esta Eucaristía dedicada de manera especial a las Hermandades, una realidad tradicional en la Iglesia que ha vivido en los últimos tiempos una renovación y un redescubrimiento. Os saludo a todos con afecto, en especial a las Hermandades que han venido de diversas partes del mundo. Gracias por vuestra presencia y vuestro testimonio. 

1. Hemos escuchado en el Evangelio un pasaje de los sermones de despedida de Jesús, que el evangelista Juan nos ha dejado en el contexto de la Última Cena. Jesús confía a los Apóstoles sus últimas recomendaciones antes de dejarles, como un testamento espiritual. El texto de hoy insiste en que la fe cristiana está toda ella centrada en la relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Quien ama al Señor Jesús, acoge en sí a Él y al Padre, y gracias al Espíritu Santo acoge en su corazón y en su propia vida el Evangelio. Aquí se indica el centro del que todo debe iniciar, y al que todo debe conducir: amar a Dios, ser discípulos de Cristo viviendo el Evangelio. Dirigiéndose a vosotros, Benedicto XVI ha usado esta palabra: «evangelicidad». Queridas Hermandades, la piedad popular, de la que sois una manifestación importante, es un tesoro que tiene la Iglesia, y que los obispos latinoamericanos han definido de manera significativa como una espiritualidad, una mística, que es un «espacio de encuentro con Jesucristo». Acudid siempre a Cristo, fuente inagotable, reforzad vuestra fe, cuidando la formación espiritual, la oración personal y comunitaria, la liturgia. A lo largo de los siglos, las Hermandades han sido fragua de santidad de muchos que han vivido con sencillez una relación intensa con el Señor. Caminad con decisión hacia la santidad; no os conforméis con una vida cristiana mediocre, sino que vuestra pertenencia sea un estímulo, ante todo para vosotros, para amar más a Jesucristo. 

2. También el pasaje de los Hechos de los Apóstoles que hemos escuchado nos habla de lo que es esencial. En la Iglesia naciente fue necesario inmediatamente discernir lo que era esencial para ser cristianos, para seguir a Cristo, y lo que no lo era. Los Apóstoles y los ancianos tuvieron una reunión importante en Jerusalén, un primer «concilio» sobre este tema, a causa de los problemas que habían surgido después de que el Evangelio hubiera sido predicado a los gentiles, a los no judíos. Fue una ocasión providencial para comprender mejor qué es lo esencial, es decir, creer en Jesucristo, muerto y resucitado por nuestros pecados, y amarse unos a otros como Él nos ha amado. Pero notad cómo las dificultades no se superaron fuera, sino dentro de la Iglesia. Y aquí entra un segundo elemento que quisiera recordaros, como hizo Benedicto XVI: la «eclesialidad». La piedad popular es una senda que lleva a lo esencial si se vive en la Iglesia, en comunión profunda con vuestros Pastores. Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia os quiere. Sed una presencia activa en la comunidad, como células vivas, piedras vivas. Los obispos latinoamericanos han dicho que la piedad popular, de la que sois una expresión es «una manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia» (Documento de Aparecida, 264). ¡Esto es hermoso! Una manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia. Amad a la Iglesia. Dejaos guiar por ella. En las parroquias, en las diócesis, sed un verdadero pulmón de fe y de vida cristiana, aire fresco. Veo en esta plaza una gran variedad antes de paraguas y ahora de colores y de signos. Así es la Iglesia: una gran riqueza y variedad de expresiones en las que todo se reconduce a la unidad, la variedad reconducida a la unidad y la unidad es encuentro con Cristo. 

3. Quisiera añadir una tercera palabra que os debe caracterizar: «misionariedad». Tenéis una misión específica e importante, que es mantener viva la relación entre la fe y las culturas de los pueblos a los que pertenecéis, y lo hacéis a través de la piedad popular. Cuando, por ejemplo, lleváis en procesión el crucifijo con tanta veneración y tanto amor al Señor, no hacéis únicamente un gesto externo; indicáis la centralidad del Misterio Pascual del Señor, de su Pasión, Muerte y Resurrección, que nos ha redimido; e indicáis, primero a vosotros mismos y también a la comunidad, que es necesario seguir a Cristo en el camino concreto de la vida para que nos transforme. Del mismo modo, cuando manifestáis la profunda devoción a la Virgen María, señaláis al más alto logro de la existencia cristiana, a Aquella que por su fe y su obediencia a la voluntad de Dios, así como por la meditación de las palabras y las obras de Jesús, es la perfecta discípula del Señor (cf. Lumen gentium, 53). Esta fe, que nace de la escucha de la Palabra de Dios, vosotros la manifestáis en formas que incluyen los sentidos, los afectos, los símbolos de las diferentes culturas... Y, haciéndolo así, ayudáis a transmitirla a la gente, y especialmente a los sencillos, a los que Jesús llama en el Evangelio «los pequeños». En efecto, «el caminar juntos hacia los santuarios y el participar en otras manifestaciones de la piedad popular, también llevando a los hijos o invitando a otros, es en sí mismo un gesto evangelizador» (Documento de Aparecida, 264). Cuando vais a los santuarios, cuando lleváis a la familia, a vuestros hijos, hacéis una verdadera obra evangelizadora. Es necesario seguir por este camino. Sed también vosotros auténticos evangelizadores. Que vuestras iniciativas sean «puentes», senderos para llevar a Cristo, para caminar con Él. Y, con este espíritu, estad siempre atentos a la caridad. Cada cristiano y cada comunidad es misionera en la medida en que lleva y vive el Evangelio, y da testimonio del amor de Dios por todos, especialmente por quien se encuentra en dificultad. Sed misioneros del amor y de la ternura de Dios. Sed misioneros de la misericordia de Dios, que siempre nos perdona, nos espera siempre y nos ama tanto. 

Autenticidad evangélica, eclesialidad, ardor misionero. Tres palabras, no las olvidéis: Autenticidad evangélica, eclesialidad, ardor misionero. Pidamos al Señor que oriente siempre nuestra mente y nuestro corazón hacia Él, como piedras vivas de la Iglesia, para que todas nuestras actividades, toda nuestra vida cristiana, sea un testimonio luminoso de su misericordia y de su amor. Así caminaremos hacia la meta de nuestra peregrinación terrena, hacia ese santuario tan hermoso, hacia la Jerusalén del cielo. Allí ya no hay ningún templo: Dios mismo y el Cordero son su templo; y la luz del sol y la luna ceden su puesto a la gloria del Altísimo. Que así sea.