martes, 10 de abril de 2012

!Aleluya, el Señor ha Resucitado!

REGINA COELI

Alégrate, Reina del cielo; aleluya,
Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya, ha resucitado,
según predijo; aleluya, Ruega a Dios por nosotros; aleluya.

V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya,
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.

Oración: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el goce de la vida eterna. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.



En la gloriosa mañana del pasado domingo, nuestra Hermandad se unió al gozo de todos los cristianos por la Resurrección de Nuestro Señor. A las once participamos en la Misa de Resurreción en nuestra Parroquia, y posteriormente emprendimos el camino hacia la Ermita para anunciar a Nuestra Madre la buena noticia de la Resurrección de su Hijo.


Después de más de cincuenta años, y gracias al inestimable apoyo de nuestro párroco y las catequistas de nuestra parroquia, recuperamos una de las más significativas tradiciones de nuestro pueblo durante la Semana Santa, como eran los populares "Aleluyas". Pasadas las doce del medio día los niños y niñas de nuestro pueblo salieron de la parroquia entre la algarabía y el alboroto de sus instrumentos, anunciando la Resurrección del Señor. El cortejo, formado por alrededor de ochenta niños y encabezado por nuestro entrañable párroco, fue inundando de alegría las calles de la Plaza y Santa María, para llegar a la Ermita cuando aún no era la una. Una vez ante las puertas de la Casa de la Madre de Dios, éstas se abrieron al escuchar la alegre serenata con la que sus hijos anunciaban la buena noticia, y todo estalló en júbilo con el repique de campanas, el sonar de los instrumentos y los vivas a la Virgen. Contagiados todos por la alegría, concluyó este entrañable acto con el rezo de Regina Coeli y el canto del Himno a la Santísima Virgen, para porteriormente ofrecer un refrigerio a nuestros pequeños.


Desde aquí, nuestra Hermandad no puede más que agradecer a los cartayeros como se han volcado con esta iniciativa, acompañandonos tantas familias en este día tan especial, así como de forma especial a nuestro párroco D. Manuel, sin cuyo apoyo nada hubiera sido posible, y a las catequistas de nuestra parroquia por su desinteresada colaboración. Todo sea para mayor honra de nuestro pueblo y de Su Madre y Protectora, nuestra Virgen Bendita de Consolación.




Fotografías: Consolación Pérez

sábado, 24 de marzo de 2012

Nuestra Hermandad recupera los tradicionales "ALELUYAS"


Después de más de cincuenta años, nuestra Hermandad recupera una de las expresiones populares más significativas y tradicionales de nuestro pueblo durante la Semana Santa: “Los Aleluyas”, manifestación espontánea de la gente sencilla para expresar la alegría de la Resurrección.

Con la excepción de la descripción del acto que en su día hizo D. Diego Guzmán Pavón y de la tradición oral, no hay constancia cierta sobre sus orígenes, pues no se han encontrado referencias en los libros de Actas de la Hermandad ni en el archivo parroquial, cuyos documentos anteriores a la Guerra Civil fueron destruidos en 1936. Aún así, por similitudes con otros pueblo de la geografía peninsular, las costumbre de “Los Aleluyas” debió tener su origen en la manifestación de la gente sencilla que expontaneamente mostraba su alegría por la resurrección del Señor, pudiendose remontar posiblemente varios siglos atrás.

Por testimonios orales, se sabe que durante la República y la Guerra Civil esta tradición no se llevó a cabo, retomándose posiblemente a partir de 1940, tras la llegada de la nueva imagen de la Virgen. El referido presbítero D. Diego Guzmán, que fuera párroco de nuestro pueblo, recogió este entrañable acto en 1947 en su artículo “La Semana Santa de Cartaya” en la Revista Mater Dolorosa de la siguiente manera:

“ El Sábado Santo todos los chiquillos del pueblo se harán de sus almireces relucientes, esquilas y cencerros. (...) A las nueve empezarán a entrar en la iglesia; a las diez en punto no faltará ni uno. ¡Cuidado con que no suene un badajo, ni un almirez, el Señor está muerto. Al canto de Gloria el griterío es ensordecedor; el velo morado se rompe, las campanas se vienen abajo, los niños lloran y suenan sus instrumentos. Inmediatamente vuelan a la calle y en algarabía imponente corren como ciervos a la Ermita de la Virgen de Consolación, que está en los extramuros, para tocar ante la puerta cerrada de la casa de la Madre de Dios. Allí dan a la Virgen una original serenata, alegre y efusiva; le comunican la buena nueva de la Resurrección del Hijo y le Cantan el aleluya. Los ángeles de la Virgen recogen esa felicitación jubilosa de los niños que la repartirán enseguida por las calles todas con almireces y cencerros sembrando por doquier el anuncio alegre de la Resurrección del Señor”.

Todavía permanecen en la mente de nuestros mayores aquellos ingenuos versos que recitaban en este alegre día en los años de su ifancia;

“ ¡Aleluya, Aleluya,
La Virgen María,
que resucitó el Señor,
a las diez del día! ”

Esta costumbre se mantuvo hasta 1956, pues con la reforma litúrgica acometida por Pío XII el carácter glorioso del día cambiaba por completo, dejando de realizarse a partir de dicha fecha. Hasta entonces el Sábado se llamaba Sábado de Gloria, pues la celebración de la Resurrección, la Vigilia Pascual, tenía lugar ya en la mañana del sábado. Pero desde 1956, mediante el decreto “Maxima Redemptionis” se hizo obligatorio que la Vigilia se realizase de noche. Es por ello que desde entonces dicha Vigilia se celebra en horas de la noche del sábado al domingo, quedando el Sábado Santo para los católicos como un día luctuoso, en el que el Señor aún yace en el Sepulcro a la espera de la Resurrección.

Desde este año, por iniciativa de nuestra Hermandad y gracias al apoyo del nuestro párroco, nos hemos propuesto recuperar esta antigua tradición, adaptándola a la nueva liturgia. De tal modo, el acto, en esencia el mismo que que recuerdan nuestros mayores, tendrá lugar ya no en la mañana del Sábado Santo, sino en la del Domingo de Resurrección. Así, el cortejo de niños saldrá de la Parroquia a las doce del medio día, una vez haya finalizado la Misa de Resurrección, a la que asistiremos corporativamente. Como antaño, los niños, cual coro de ángeles, anunciarán la Resurrección del Señor tocando los tradicionales instrumentos, en un recorrido que ocupará las calles de la Plaza y Santa María de Consolación, para finalizar en la Ermita a las plantas de la Santísima Virgen de Consolación.

A fin de hacer de esta tradición también un acto en comunión con nuestra Parroquia y los niños de nuestro pueblo, hemos contado con la inestimable colaboración de las Catequistas, para que participen especialmente los niños que se preparan para recibir la primera comunión. No en vano, este acto está dedicado a todos los niños de nuestro pueblo, por lo que nuestra Hermandad hace un llamamiento a todos los padres para que participen con sus hijos, sea cual sea su edad, en esta emotiva tradición, que para mayor honra de nuestro pueblo y mayor veneración de la Santísima Virgen de Consolación, hemos recuperado.

jueves, 22 de marzo de 2012

Exitoso fin de semana para nuestra caseta en la Feria del Caballo

Por segunda vez, durante el pasado fin de semana nuestra Hermandad abrió una caseta en la Feria del Caballo. Aún con la crisis que vivimos y al aumento de casetas en el recinto Ferial, podemos decir que la iniciativa de instalar de nuevo una caseta en la Fería del Caballo fue todo un éxito. Hemos contado en todo momento con una gran afluencia de cartayeros, que se acercaron a nuestra caseta para disfrutar del buen ambiente y para degustar nuestras deliciosas tapas. Desde el viernes hasta el domingo, todos pudimos pasar buenos momentos de convivencia en torno a nuestra Hermandad, destacando especialmente la agradable mañana del domigo, en la que se quedó pequeña nuestra caseta para degustar la variedad de guisos tradicionales que cocinaron nuestras hermanas.
Desde aquí, la Hermandad quiere hacer llegar a todos los hermanos y cartayeros en general su agradecimiento, desde aquellos que han colaborado con su trabajo para hacer relidad la caseta, cocinando o detrás de la barra, a todos los que en estos días se han pasado a compartir un rato con nosotros para colaborar con los fines de nuestra Hermandad.
Una vez más, nuestra Hermandad no puede más que dar las gracias a los Cartayeros, por demostrar como se vuelcan con todo lo que lleva el nombre de Consolación.
Todo sea por y para Nuestra Madre Bendita de Consolación.











Fotografías: José Manuel Brito Pérez

martes, 13 de marzo de 2012

Nuestra Hermandad se traslada a la Feria del Caballo


Durante el próximo fin de semana, nuestra Hermandad se traslada a la Feria del Caballo.

Desde el próximo viernes y hasta el domingo, nuestra Hermandad abrirá una caseta en el Recinto Ferial para la Feria del Caballo. En la caseta "La que faltaba", situada en la calle principal, podrás disfrutar de gran variedad de platos típicos de nuestra cocina, totalmente caseros y a precios populares, y del mejor ambiente: Flamenquito, sevillanas y copas al mejor precio.

¡No dejes de pasarte por nuestra caseta, colaborarás con nuestra Hermandad y disfrutarás de una agradable velada!

LA CASETA DE CONSOLACIÓN, TU CASETA PARA LA FERIA DEL CABALLO

miércoles, 15 de febrero de 2012

Rezo del Santo Rosario en la Ermita de San Isidro


El próximo jueves día 23, nuestra Hermandad participará en el Rezo del Santo Rosario que la Hermandad de San Isidro realiza en la Ermita, atendiendo gratamente a la invitación, que como el año pasado, nos ha hecho llegar.

Nuestra Hermandad será la encargada de realizar el Rezo del Santo Rosario de forma conjunta con la Hermandad de Nuestra Señora de la Bella de Lepe, con la que nos unen estrechos lazos históricos. De este modo, nos unimos a la Hermandad de San Isidro en esta loable inciativa de fomentar el culto en su Ermita ensalzando a la Santísima Virgen, costumbre iniciada el año pasado y con esperanzas de continuidad. Así, seremos, junto con la Hermandad de las Bella, continuaremos con el rezo del Santo Rosario en la Ermita los últimos jueves de cada mes, iniciativa que comenzó la Hermandad del Rocío y continuarán en los meses de marzo y abril las demás Hermandades de gloria de nuestro pueblo en unión con las hermandades romeras de Aljaraque y Corrales.

Contaremos con la colaboración, como siempre inestimable, de nuestra Hermandad vecina de Lepe, así como del Grupo Paso a Paso, que con sus voces nos acompañarán en el Rezo del Santo Rosario. Es por ello que invitamos desde aquí a todos los hermanos y devotos de la Santísima Virgen de Consolación, a que nos acompañen en este entrañable acto en la Ermita de San Isidro, para mayor culto de la Santísima Virgen María, y como acto de confraternidad entre las Hermandades de Consolación, la Bella y San Isidro.

martes, 7 de febrero de 2012

Historia: Siglo XX (II): El paréntesis de la Guerra Civil. 1936-1939

Del discurrir normal de la vidad de Hermandad desde 1933, es representativo que el 11 de julio de 1936 se encale la ermita a fin de contribuir a su mayor realce de cara a los cultos de septiembre. Esto nos indica que todo seguía los cauces habituales propios de la época de bonanza que vivía la corporación.



En el mes de febrero se habían producido cambios en la situación política de España, pues tras las elecciones generales, llega al poder el Frente Popular, y por consiguiente se produce una vuelta a los ideales del primer periodo republicano.



En la provincia, el clima de conflictividad social arreció desde el mes de marzo, y también nuestro pueblo vivió algunos hechos que demuestran la inserción en el ambiente de enfrentamiento violento, hechos en los que la cuestión religiosa está presente de una forma u otra: el párroco fue culpado de las heridas producidas por unos disparos a un civil en unos disturbios entre las fuerzas del orden público y unos manifestantes en la Plaza. Fue llevado a la cárcel y una vez liberado marchó a Sevilla. Por otro lado, el nombramiento del nuevo alcalde socialista no fue aceptado por su antecesor de derechas, negándose a abandonar la alcaldía.



Todos estos enfrentamientos son la antesala de los que sobrevendrán tras el golpe militar del 18 de julio de 1936. Nuestra provincia se configura como un área de conflicto, por encontrarse cerca de la zona sublevada, y permanecer en zona republicana hasta el día 29 del mismo mes. El Gobierno Republicano, incapaz de controlar la sublevación, es testigo de las reacciones populares que se producen en apoyo de la República. De este modo, un contingente de 500 obreros de la minas de Riotinto, se desplazaron a Sevilla con la intención de derrocar a los sublevados, pero su derrota y regreso a Huelva provocó un clima de inseguridad y desorden en torno a las clases conservadoras y la iglesia, produciéndose a partir de entoces los conocidos saqueos de templos.



Los días 19 y 20 de julio se producen los saqueos de Huelva, Corrales e Isla Cristina, pero sobre todo es el día 21 el que va a concentrar la mayor parte de la actividad destructiva de estos grupos de mineros contando con el apoyo de vecinos de los distintos pueblos.



Según las narraciones de los hechos conservadas en el Libro de Actas de la Asociación y Corte de Honor y a las notas recogidas por el párroco, podemos reconstruir los hechos, dejando a un lado la subjetividad propia de los narradores.



Los saqueos comenzaron en la Parroquia, que fue desalojada de todas sus imágenes y retablos, siendo éstos transportados a la Ribera para su quema, mientras que el archivo parroquial y otros enseres fueron quemados en la plaza Redonda. Continuaron en la ermita, prácticamente sin testigos debido a su situación extramuros y al pánico que entre los vecinos produjo el saqueo de la Parroquia. Según la versión popular la Venerada Imagen de la Virgen de Consolación, fue arrojada desde al camarín y junto con el mobiliario, retablos y demás enseres de la ermita, fue quemada en el lugar que ocupa hoy la plazoleta. Se conservan de la imagen, únicamente, las manos de la Virgen y algunos fragmentos de ésta y del Niño, así como parte de la corona fundida.


Del mismo modo, se salvó de la quema la pequeña imagen de candelero de la Virgen de la Reliquias, actualmente custodiada en el domicilio particular de los descendientes de un hermano en la vecina localidad de Lepe.



Estas jornadadas de gran tensión y conflictividad finalizaron con la toma de la capital por los nacionales el 29 de julio, quedando de manera inmediata toda la provincia bajo su control.



La normalidad, rota por estos sucesos, no se empieza a restablecer en la vida de Hermandad hasta el mes de septiembre. Se registra una reunión en el libro de actas, con fecha 15 del mismo mes, en la que se describen los "días de dolor para la Asociación", en referencia al 21 de julio, y se acuerda celebrar los cultos, marcados por la ausencia de la Venerada Imagen de la Santísima Virgen de Consolación. De tal forma, el estandarte o Simpecado con la imagen de la Santísima Virgen, fue entronizado en la Capilla del Sagrario de la Parroquia, único espacio restaurado en aquella fecha. Fue, por lo tanto, Nuestra Madre de Consolación, representada en su estandarte, la primera de las devociones de nuestro pueblo en ser repuesta a la veneración de sus devotos, una vez reabierta al culto la Parroquia.



Pero la falta de la Imagen Titular impedía notablemente el desarrollo de los cultos ordinarios, reducidos durante esta fecha y hasta que se realiza la nueva imagen. No obstante, y como ya hemos comentado, la imagen fue sustituida durante estos años por su estandarte, y ante él se celebró la novena durante dichos años: en 1936 en el Sagrario, y entre 1937 y 1939, en el Altar Mayor. La celebración principal de nuestra Hermandad revistió durante estos años un macado caracter penintencial y de oración motivado por el desarrollo de la Guerra Civil, no realizándose como es lógico las procesiones de bajada y subida, las postulaciones públicas ni las pujas, aunque si un Rosario de Penitencia que todos los sábados partía desde la Parroquia hasta la ermita desde julio de 1937.



Todo ello supuso un importante recorte en las cuentas de una Hermandad que hasta entonces había vivido una etapa de apogeo y engrandecimiento del culto, haciendo dificil el proceso de reparación de los daños sufridos. No obstante, en 1937 se inician los arreglos en la ermita, cuya nueva ornamentación se hace a cargo de donaciones de los devotos, así como mediante la venta de medallas o retratos de la Imagen desaparecida. No debemos de olvidar tampoco que una de las fuentes de ingresos tradiconales de la Hermandad era la producción de la tierra de su propiedad. En estos años se encontraba sembrada de trigo, de elevada retabilidad éste en épocas de carestía. Todos estos ingresos hacen que, a pesar del grave inconveniente de los daños sufridos en los primeros compases de la guerra, el saldo de tesorería se multiplique por quince desde el año 1937 hasta el 1939.



Pero sin lugar a dudas el mayor y principal propósito de la Hermandad era la realización de la nueva Imagen de la Santísima Virgen. Ésta, pudo haber sido costeada por alguna de las familias acomodadas vinculadas tradicionalmente al culto a la Virgen, como ocurrió con las demás imágenes desaparecidas en nuestro pueblo, pero dada la histórica y anclada devoción de los cartayaros hacia su Madre de Consolación, su ejecución fue costeada por suscripción popular. De que, contrastando con arraigada devoción a la Virgen, esta no llegase a Cartaya hasta 1940. Dicha suscripción, aprobada por el Arzobispo Cardenal Segura y Sáenz y el Ministro de la Gobernación, fue comenzada el 25 de abril de 1939, recién terminada la Guerra Civil, con la colecta a cargo de la señoras integrantes de la Junta Directiva, que recorriendo las calles del pueblo tomando nota de los donativos y sus donantes, para, como era común en la época, su posterior publicación en prensa. En un principio la Asociación había acordado la adjudicación de la realización de la imagen al escultor sevillano D.Francisco Ruiz Rodríguez, pero dada la gran cantidad de encargos que los escultores hispalenses tenían para sustituir las imágenes desaparecidas, y en un deseo de tener lo antes posible a la imagen de su devoción en Cartaya, acordaron encargar su ejecución al onubense D. Joaquin Gómez del Castillo, a propuesta del antiguo párroco D. Luis Cruz. La imagen, que debía estar realizada con la mayor riqueza y reproducir con la mayor exactitud a la desaparecida en 1936, debía estar terminada para la celebración de los cultos del año 1940, como así fue.


lunes, 23 de enero de 2012

Procesión de San Sebastián




Como es tradicional, el pasado domingo salió en procesión la imagen de nuestro patrón, organizada por el Ayuntamiento y la Hermandad de la Vera+Cruz, de la que es Titular. Nuestra Hermandad acompañó a San Sebastián con una nutrida representación de nuestra Junta de Gobierno, en la Solemne Función que tuvo lugar en su honor en la Parroquia, y en la posterior procesión por las calles Endrina, Otero y San Sebastián. No podía ser de otra manera tratándose de San Sebastián, una devoción antigua en cartaya y muy vinculada a la de la Santísima Virgen de Consolación, como devociones de caracter protector en nuestro pueblo, acompañando a nuestra Amantísima Titular en muchas de sus procesiones en rogativas hasta el siglo XIX.


Este año, la principal novedad radicó en el nombramiento de San Sebastián como Patrón del cuerpo de la policia local, que ocupó un lugar destacado en los cultos celebrados en su honor.



Desde aquí felicitar al Excelentísimo Ayuntamiento y a la Hermandad de la Vera+Cruz por por estos pasados cultos, especialmente a ésta última, a la que tanto le debe nuestro pueblo por su labor en pro de la recuperación y engrandecimiento de los actos y cultos en honor de Nuestro Patrón.




Fotografía: Consolación Pérez